Al final me escogí a mí,
Los recuerdos lastiman y a la vez sanan
Por más que te quiera en mi vida,
Solo tú decides si estaré en la tuya.
No me equivoqué, ni retrocedí, ni me fallé,
De nuestra relación aprendí y crecí.
Despertaste la ternura, la amabilidad, la empatía,
Aunque a veces sentí miedo y vulnerabilidad.
Me siento más viva que nunca,
No voy a negar esta parte de mí, ninguna.
La intensidad con que vivo me define,
Y en la incertidumbre, mi esencia brilla y reluce.
Gracias a ti, mi corazón late con fervor,
Listo para dejar entrar el amor.
Me siento segura, hermosa, admirada,
Y la persona que siempre he anhelado ser, brota.
No deseo verte desdichado, sino pleno y feliz,
Tus poemas en mi corazón se quedan,
Y con ellos aprendí el valor de amar de nuevo,
Aunque el camino es incierto, no temo.
Así que, gracias a ti, por todo lo vivido,
Por enseñarme que mi amor ha renacido.
Ahora sigo adelante, con la certeza en mi ser,
De que encontraré a alguien que me acepte.

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